lunes, 28 de noviembre de 2011

Frondoso o seco

Las ramas más fuertes en los árboles, aquellas que son más gruesas que el promedio,  son aquellas que salieron primero. Si alguna vez te has fijado, veras que cuando un árbol es poco menos que una plantita, tiene unas pequeñas, frágiles y  quizá insignificantes ramas.
Con el paso del tiempo la planta crece, las ramas se engrosan, la planta se hace visiblemente diferente y se transforma poco a poco en un árbol. Por supuesto que no todas las plantas se vuelven árboles pero el punto es comprensible. Lo interesante es que las ramas, alguna vez endebles y pequeñas, se convierten paulatinamente en aquellas de las que los niños se cuelgan jugando, se hacen gruesas y fuertes, y de ellas “nacen” nuevas ramas. El árbol crece y busca la altura y la expansión.
Al mismo tiempo que el árbol sube también desciende, como sus ramas se hacen altas, sus raíces se hacen más profundas, es necesario que cuanto más alto más profundo. Mientras sube no recibe freno, mientras desciende debe perforar la tierra.
En mucho nos parecemos a los árboles, es claro que nuestra infancia pone en nosotros las raices para las ramas del resto de nuestra vida.
Pero a diferencia del árbol, nosotros podemos elegir nuestro fruto, nuestra forma, nuestro alcance, la altura y grozor de nuestras ramas, la calidad de nuestra sombra, ser parte de un oasis o parte de un bosque, ser altos y secos o bajitos y frondosos. Podemos elegir.
Cuanto más aprende un médico, más profundo debe ser su conocimiento de la fragilidad de la vida, cuanto más aprende a curar, más profundo compromiso con la vida ha de tener, cuanto más crece el hijo más profundamente ama el padre, cuanto más se enriquece un hombre más debería recordar de donde salió, cuanto más perdón recibe un ser, más profunda gratitud debe tener a los demás.
Tristemente, contrario a algo expresado previamente, muchos deciden olvidar de donde salieron, buscán el sueño americano para regresar diciendo "no hay nada como Colombia", el hijo rebelde y caprichoso pide perdón cuando se hace padre y comprende "mi padre solo trataba de hacer lo mejor". Muchos deciden olvidar cuanto han sido amados o cuanto han sido perdonados, nos concentramos en las fallas de los otros y olvidamos las propias.
El árbol no elige, tú si eliges. Raíz de olvido para frutos amargos, raíz de rencor para ramas secas; raíz de perdón para abrazos y sombra.
Quieres soledad o familia, conocidos o amigos. Borrachera o fraternidad. Diciembre esta a 4 días, se acerca el segundo día estadisticamente con mas muertes, prevaleciendo el homicidio entre parientes (día 1 : día de la madre, día 2: Fiesta de fin de año). ¿Por que es así? Porque las raices del odio no han sido transformadas por el perdón. Puede ser el fin de año de los abrazos sinceros, del afecto genuino, de la cena en paz, de la oración de gracias por la familia y los amigos. Decide como los árboles no pueden, busca las raices que te atán al dolor, no las evadas, llevalas al perdón para que el árbol de tu vida sea hermoso y de descanso para muchos.
Basado en:
Salmo 1: 3
Será como árbol plantado junto a corrientes de agua, Que da su fruto a su tiempo Y su hoja no se marchita; En todo lo que hace, prospera.
Hebreos 12:12-17
12 Por tanto, renueven las fuerzas de sus manos cansadas y de sus rodillas debilitadas.13 «Hagan sendas derechas para sus pies», para que la pierna coja no se disloque sino que se sane.
14 Busquen la paz con todos, y la *santidad, sin la cual nadie verá al Señor.15 Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos;16 y de que nadie sea inmoral ni profano como Esaú, quien por un solo plato de comida vendió sus derechos de hijo mayor.17 Después, como ya saben, cuando quiso heredar esa bendición, fue rechazado: No se le dio lugar para el *arrepentimiento, aunque con lágrimas buscó la bendición.

martes, 22 de noviembre de 2011

Vivelo

En pasadas reflexiones se ha mencionado la relevancia de la como motor de vida, una de las declaraciones mínima de la fe es que basta con tener fe en que las cosas pueden ser mejores en mi vida para que yo me levante en la mañana y decida trabajar, estudiar, comer, etc.
El dicho popular, que en realidad es de origen bíblico, es “la fe mueve montañas” y más allá de una religión específica, podría decirse que en todo el mundo, en cada cultura, en todo tipo de gente, la fe es manifestada en alguna forma; sin embargo, aun siendo la fe un motor, depende a su vez de otro componente. Si la vida fuese un vehículo, la fe sería el motor, pero el amor sería el combustible.
Creer y querer una vida mejor es amarme a mí mismo a través de querer darme algo mejor, buscar la comida para mi familia, pagar los servicios, hacer la fila del banco, pagar la entrada al cine. Todos y cada una de las cosas que hacemos por una vida mejor, aun por un momento de disfrute son manifestaciones del amor que mínimamente nos tenemos a nosotros mismos.
La introducción de la película Love Actually (conocida en español como “Realmente amor”) expresa en un breve y sencillo pero contundente mensaje, como el amor esta por todas partes. No siempre estamos conscientes de él, pero ciertamente si algo mueve el mundo es el amor; quizás las bombas suenen más fuerte, quizá las balas y los gritos de socorro sean más audibles, pero aun el horror y el ruido de todas las guerras juntas no han apagado el deseo de amar, de besar, de compartir un taza de café, una sonrisa, un chocolate. Los más ruidosos discursos de odio no han callado a las aves que cantan en la mañana o a los novios que dan serenata. Habiendo quienes desean exterminar la vida, hay quienes están dispuestos a sacrificarse por protegerla...todo por amor.
Gracias Dios por el motor de la fe y la combustión del amor. Que viva el amor, vívelo porque es la esencia de todo.
Basado en:
1Corintios 13:13
Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor.
1Corintios 13:3
Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano con eso.
Juan 15:13
Nadie tiene mayor amor que éste, que ponga alguno su vida por sus amigos.
Romanos 5:8
Mas Dios encarece su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.


martes, 15 de noviembre de 2011

La verdadera Religión

A la hora de hablar de religión muchos piensan en dogmas, sistemas de dominación, "el opio del pueblo", inquisición, guerras "santas", abuso de menores, robo, estafa y no sabemos cuantas cosas mas, pero si sabemos que son muchas mas.

Si preguntas que es religión, una de las posibles respuestas (parafraseando) será: "es un sistema de creencias y normas a través del cual se le dice a un grupo de personas como debe pensar, sentir y actuar en su vida". De este modo existen en el mundo cualquier cantidad de religiones, al punto que Ricardo Arjona dice en una de sus mas afamadas canciones "en el mundo hay mas religiones que niños felices", y es que en verdad son muchas y parecen aparecer mas cada día.

Cuando se dicen todos esos calificativos sobre la religión como un sistema de dominación no podemos negar que es cierto, la religión al ser conducida por seres humanos es susceptible de corrupción y por ello hoy en día cada quien busca su vida espiritual en aromas, colores, espejos octagonales, plantas, velas, estrellas, ángeles, ídolos y en el mismo diablo a través del satanismo. El significado genuino de la palabra Religión se perdió.

Religión proviene del latín Religare, es decir, volver a unir. Esta definición llama la atención a partir del principio que implica, es decir, que alguna vez estuvo unido. Entonces Religión tiene que ver verdaderamente con la búsqueda de cada persona para que su espíritu se re-una con su origen.

Jesús no vino a formar un sistema, dicho en sus propias palabras "vine a rescatar lo que se había perdido", dándole a Religión el verdadero sentido, volver a Dios, re-unir a los hijos con Su padre, el creador de absolutamente todo cuanto hay en el universo busca reunirnos a su alrededor, busca que tengamos una vida terrenal buena, agradable, abundante, sobreabundante. No dejes que lo que la sociedad a hecho con la religión se convierta en un impedimento para que tu puedas verdaderamente tener una relación personal con Dios, una relación de crecimiento, de gozo, de felicidad, de deleite.

Este sitio...XCristo, no busca otra cosa sino orientar esta búsqueda, otorgar un poco de luz que te permita llevar en lo práctico de tu vida diaria, principios bíblico-espirituales que nutran, que favorezcan tu búsqueda de una relación personal con Dios.

Basado en:

Mateo Capitulo 18, versículo 11


viernes, 11 de noviembre de 2011

“Si creo pero…/ No creo porque…”

Al preguntar a alguien respecto de si cree o no en Dios encontramos dos grupos básicos de personas según la respuesta: los que dicen “sí” y, por supuesto, los que dicen “no”. Te invitamos a leer lo siguiente segun sea tu respuesta
Para los que dicen "Sí"
Respecto de este grupo diremos que es cada vez más frecuente escuchar que dicha respuesta no viene sola sino que llega acompañada de un inmediato “pero”, algunos ejemplos pueden ser:

“sí, pero no en que uno tenga que ir a una iglesia”

“sí, pero no en la religión”

“sí, pero creo que cada quien lo busca a su manera”

Ahora, si a los que dicen “si” les preguntas “Y ¿Qué tan importante es Dios en tu vida?” la respuesta suele ser: “mucho”, “muchísimo”, “es lo más relevante”.

Una vez un hombre dijo a su terapeuta “lo más importante en este momento de mi vida es mi tesis de grado”, a lo que el terapeuta contesto “piensa bien tu respuesta a esta pregunta ¿Cuántas horas a la semana le dedicas a tu tesis de grado?”. Tras un par de minutos de pensar la respuesta y hacer unos cuantos cálculos, el semblante del hombre cambio, vio la arrogancia y falsedad de su primera afirmación y como quien encuentra una importante verdad contesto “máximo 4 horas a la semana, creo que tengo que reformular mis horarios”.

Al igual que el terapeuta y el hombre, hoy podríamos decir “si realmente creo en Dios…:
  • ¿Qué tan importante es para mí?
  • ¿Me relaciono con Él a diario o solo cuando estoy en problemas?
  • ¿Son mis peros reales o son excusas que me digo para no relacionarme realmente con Él?
  • ¿Temo cambiar y perder mi mundo por relacionarme con Dios, es este temor más relevante que tener una relación con Dios?
  • ¿Realmente mi dedicación a Él corresponde a lo que digo es mi anhelo de Él en mi vida? Si no, ¿Qué hare al respecto?

Para los que dicen "No"
Respecto del grupo 2, los que dicen “no, no creo en Dios, yo creo en la ciencia, en la evolución, además si Dios existe ¿por qué hay o permite el mal de la humanidad?.

A este grupo en particular les obsequiamos este video de un gran hombre quien también fue un gran científico, autor de frases como:

"La imaginación es mas importante que el conocimiento"

"El hombre solo es grande cuando esta de rodillas"

"Si la tercera guerra mundial es con bombas atómicas, la cuarta será con palos y piedras"

Basado en:


Lucas 6:46
¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?

Isaias 29:13
El Señor dice: Este pueblo me alaba con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Su adoración no es más que un mandato enseñado por hombres.

Mateo 7:21
No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

Lucas 10:21
En aquella misma hora Jesús se alegró en espíritu, y dijo: Alábote, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, que escondiste estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños: así Padre, porque así te agradó.

1Corintios 1:19
Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y la inteligencia de los entendidos haré venir a la nada.

1Corintios 1:27
Ántes las cosas fatuas del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y las cosas flacas del mundo escogió Dios para avergonzar a las que son fuertes;

1Corintios 3:19
Porque la sabiduría de este mundo insensatez es para con Dios; porque escrito esta: El prende a los sabios en la astucia de ellos.